Dios nos ha concedido la vida y nos ha dado muchos recursos para que la vivamos de la mejor manera.
Los seres humanos tenemos inteligencia, capacidades físicas y la libertad de elegir lo que hacemos para aprovechar los recursos naturales y el tiempo disponible para hacerlo.
En
general, el libro de Eclesiastés nos enseña la importancia de cuidar nuestra
forma de vivir.
Los
capítulos 11 y 12 de Eclesiastés son la conclusión de las enseñanzas del libro,
y Salomón nos hace resumen de lo aprendido, en 4 temas:
·
La vida es una
aventura,
vívela con fe. (Eclesiastés 11:1-6)
·
La vida es un regalo, disfrútala. (Eclesiastés 11:7 – 12:8)
·
La vida es una
escuela,
aprende las lecciones. (Eclesiastés 12:9-11)
·
La vida es una
administración,
teme a Dios. (Eclesiastés 12:12-14)
Repasemos
esas 4 enseñanzas principales que resumen el libro de Eclesiastés.
1. La Vida es una
Aventura: Vívela con Fe
Salomón
describe la vida como una aventura llena de incertidumbre, pero también de
oportunidades. “Echa tu pan sobre las aguas; porque después
de muchos días lo hallarás” (Eclesiastés
11:1). Este versículo invita a actuar con fe, incluso cuando no podemos
prever los resultados.
Aplicación práctica:
- Confía en Dios incluso en la
incertidumbre: Como agricultores que siembran esperando la
lluvia, debemos vivir, confiando en que Dios tiene el control (Santiago 5:7).
- Actúa con
diligencia: Eclesiastés 11:6
dice: “Por la mañana siembra tu
semilla, y a la tarde no dejes reposar tu mano.” Este llamado a la
acción es una invitación a ser perseverantes y no rendirnos ante los
obstáculos.
Ejemplo bíblico:
El apóstol
Pedro caminó sobre las aguas en obediencia a Jesús (Mateo
14:28-29). Aunque tuvo dudas, su fe inicial lo llevó a experimentar el
poder de Dios. Así también, debemos dar pasos de fe, confiando en Su guía.
2. La Vida es un Regalo:
Disfrútala
Salomón
resalta que la vida es un regalo precioso y fugaz: “Alégrate,
joven, en tu juventud, y tome placer tu corazón en los días de tu adolescencia”
(Eclesiastés 11:9). Sin embargo, también
advierte que debemos vivir con responsabilidad, sabiendo que daremos cuentas a
Dios.
Cómo disfrutar la vida según la Biblia:
1.
Valora cada
día como un regalo: Salmo 118:24
declara: “Este es el día que hizo Jehová;
nos gozaremos y alegraremos en él.”
2.
Disfruta las
bendiciones de Dios: La comida, el trabajo, la familia y la naturaleza son
bendiciones que reflejan Su bondad (Eclesiastés
3:13).
3.
Evita el
pecado que destruye el gozo: Aunque debemos disfrutar la vida, debemos
recordar que el pecado nos aparta del verdadero gozo de Dios (1 Pedro 2:16)
Ejemplo bíblico:
El rey
David, a pesar de sus errores, expresó un gozo profundo al estar en la
presencia de Dios: “Me mostrarás la senda de la vida; en tu
presencia hay plenitud de gozo” (Salmo
16:11).
3. La Vida es una
Escuela: Aprende las Lecciones
La vida está
llena de lecciones diseñadas para hacernos más sabios y moldear nuestro
carácter. Salomón, como un maestro sabio, compiló estas enseñanzas (Proverbios, Eclesiastés y Cantares) para instruir
a las generaciones futuras. “El fin de todo el discurso oído es este:
Teme a Dios, y guarda sus mandamientos” (Eclesiastés 12:13).
Lecciones
clave de la vida:
1.
Busca la
sabiduría de Dios: Santiago 1:5 nos
invita a pedir sabiduría al Señor, quien la da abundantemente.
2.
Aprende de
las experiencias: Cada momento, bueno o malo, tiene algo que enseñarnos (Romanos 8:28).
3.
Escucha a
los consejeros sabios: Proverbios
11:14 dice: “En la multitud de consejeros hay seguridad.”
Ejemplo
bíblico:
El apóstol
Pablo aprendió a confiar en Dios en medio de sus tribulaciones: “He
aprendido a contentarme, cualquiera que sea mi situación” (Filipenses 4:11). Su vida es un testimonio de cómo
las pruebas nos enseñan a depender más de Dios.
4. La Vida es una
Administración: Teme a Dios
El libro
concluye con un recordatorio solemne: “Dios traerá toda obra a juicio, juntamente
con toda cosa oculta, sea buena o sea mala” (Eclesiastés 12:14). Este pasaje subraya que
nuestra vida es una administración, y seremos responsables ante Dios por cómo
usamos nuestro tiempo, talentos y recursos.
Cómo vivir como administradores de Dios:
- Reconoce a Dios como el dueño de todo: Salmo 24:1 declara: “De Jehová es la tierra y su plenitud; el mundo, y los que en él
habitan.”
- Usa tus recursos sabiamente: La parábola de
los talentos (Mateo 25:14-30) enseña la
importancia de ser diligentes con lo que se nos ha confiado.
- Vive con temor reverente: Temer a Dios
no es miedo, sino un respeto profundo que nos lleva a obedecerle con amor y
gratitud (1 Samuel12:24).
Ejemplo bíblico:
José, como
administrador de Egipto, usó los recursos del país con sabiduría, salvando a su
pueblo y a muchas naciones de la hambruna (Génesis
41). Su vida refleja cómo un buen administrador puede glorificar a Dios.
Conclusión: La Mejor
Forma de Vivir es con Dios
Eclesiastés
11 y 12
nos muestran que la vida es mucho más de lo que vemos en lo material o
pasajero. Es una aventura para ser vivida con fe, un regalo para ser disfrutado
con gratitud, una escuela para aprender lecciones profundas y una
administración responsable de todo lo que Dios nos ha prestado.
Vivir con
Dios no solo nos llena de propósito, sino que también nos prepara para la eternidad.
¿Cómo
estás viviendo hoy?
Aprovecha
cada oportunidad, disfrutando de las bendiciones, aprendiendo de las
experiencias y administrando bien lo que Dios te ha dado.




