Introducción:
David fue un hombre muy especial para Dios, él mismo lo eligió para suceder en el trono a Saúl, conocía su corazón y sus pensamientos. Dios sabía de antemano los errores que cometería David, y la forma en que iba a enmendarlos.
La intención de Dios siempre fue
enseñar a su pueblo el gran error que cometieron a desechar el gobierno directo
de su Creador, por lo que cualquier hombre que pusieran en el trono, por muy
bueno que fuera, jamás iban a tomar su lugar, sino que solo iban a cumplir su
trabajo, pero si lo hacían confiando en Dios, aceptando su guía, entonces todo les
iba a salir bien.
¿Qué tuvo que pasar David para cumplir
con la gran responsabilidad de ser el líder de Israel?
Lectura
1 Samuel 16:1 Dijo Jehová a Samuel: ¿Hasta cuándo llorarás a
Saúl, habiéndolo yo desechado para que no reine sobre Israel? Llena tu cuerno
de aceite, y ven, te enviaré a Isaí de Belén, porque de sus hijos me he
provisto de rey.
Después
de su claro fracaso como rey, Saúl siguió gobernando varios años más, aunque sin
la ayuda de Dios, ni el consejo de Samuel. Pero Dios empezó un nuevo plan.
Primero,
eligió al nuevo rey, David, quien fue seleccionado entre muchos hermanos, y a
pesar de ser el más pequeño e insignificante de su familia.
Después
buscó que ese rey fuera un varón conforme a su corazón (1 Samuel 13:14) y por eso le
dice a Samuel que Dios mira el interior (1 Samuel 16:7). A Dios no le importan las apariencias, sino
las verdaderas intenciones y pensamientos.
Y por
último, Dios tuvo en mente al elegir a David, escoger a un rey que gobierne
bajo la autoridad divina, no siguiendo su propia voluntad. Esto lo podemos constatar durante el proceso que tuvo que pasar David para llegar al trono de Israel.
1. Designación de David como
futuro rey (1 Samuel 16)
David fue designado para
ser rey cuando aún era un joven pastor. El profeta Samuel, bajo la dirección de
Dios, fue enviado a la casa de Isaí en Belén para ungir a uno de sus hijos como
el próximo rey de Israel. Aunque los hermanos mayores de David eran físicamente
impresionantes, Dios le dijo a Samuel que no se fijara en la apariencia
externa, sino en el corazón. Samuel ungió a David, el más joven y aparentemente
menos probable, lo que fue un momento clave en su vida. Sin embargo, David no
asumió inmediatamente el trono, sino que continuó su vida como pastor y
sirviente del rey Saúl.
2. Desarrollo de David para
gobernar (1 Samuel 17-24)
A lo largo de varios años, David comenzó a desarrollarse en diversas áreas: en el
liderazgo, en las batallas y en su relación con Dios.
- ü Victoria
sobre Goliat:
Uno de los momentos más notables en su desarrollo fue su enfrentamiento con
Goliat (1 Samuel 17). A pesar de su juventud y
falta de experiencia militar, David confió en Dios y venció al gigante filisteo.
Este evento no solo le dio renombre entre el pueblo, sino que también lo puso
en el radar del rey Saúl.
- ü Servicio
en la corte de Saúl:
David fue llamado a servir en la corte de Saúl, primero como músico para calmar
la tormenta emocional del rey (1
Samuel 16:14-23),
y luego como un comandante en el ejército de Israel. A medida que lideraba las
tropas de Israel, ganó el favor del pueblo por su éxito militar, lo que
eventualmente provocó la envidia de Saúl.
- ü Amistad
con Jonatán:
Otro aspecto crucial en su desarrollo fue su profunda amistad con Jonatán, el
hijo del rey Saúl. A pesar de que Jonatán era el heredero natural al trono, él
reconoció la designación de David y lo apoyó, lo que fue un apoyo clave en su
desarrollo personal y espiritual.
3. Desafíos que David enfrentó (1
Samuel 18-31)
Antes de llegar al
trono, David tuvo que enfrentar muchos desafíos, la mayoría provenientes de la
persecución de Saúl.
- ·
Persecución por parte de Saúl: A medida que David se hacía
más popular entre el pueblo, Saúl comenzó a verlo como una amenaza. Saúl
intentó matar a David en varias ocasiones (1 Samuel 18-19),
lo que llevó a David a huir y vivir como fugitivo durante varios años. Pasó por
momentos difíciles escondiéndose en cuevas, moviéndose de un lugar a otro, e
incluso uniéndose temporalmente a los filisteos, enemigos de Israel, para
salvar su vida (1
Samuel 27).
- ·
Resistencia a tomar el trono por
la fuerza: A pesar de las
oportunidades que David tuvo para matar a Saúl y tomar el trono (como en las
cuevas de En-gadi y el desierto de Zif, 1 Samuel 24 y 26),
David decidió no levantar la mano contra el "ungido de Jehová".
Mostró paciencia y reverencia hacia la autoridad de Saúl, confiando en que Dios
cumpliría Su promesa a su debido tiempo.
- ·
Muerte de Saúl: Finalmente, Saúl y su hijo
Jonatán murieron en batalla contra los filisteos (1 Samuel 31), lo que abrió el camino para
que David ascendiera al trono. Aunque ya había sido ungido años antes, fue un
largo camino lleno de desafíos y pruebas que moldearon su carácter y lo
prepararon para liderar a Israel.
Conclusión
Aun con
la designación de Dios, contando con el poder de su Espíritu Santo que lo ayudó
a desarrollar sus habilidades para gobernar una nación, no fue nada fácil para
David ser el rey de Israel; tuvo que enfrentar grandes desafíos antes y durante todo su reinado. Sin embargo, en todo ese proceso, Dios, el
Verdadero Rey, siempre estuvo con él, y lo protegió de todo mal y lo guío para
mantenerse en el camino correcto.
De igual forma, Dios está con todos sus hijos. Podemos estar seguros que a pesar de las dificultades, Dios nos acompañará, y nos protegerá, y nos ayudará a cumplir sus propósitos.
