Introducción
¿Qué tan
diferente es la vida de un cristiano, comparada con la de un incrédulo?
El ser
humano tiene una naturaleza caída, lo normal es que sus decisiones y
comportamiento estén enfocados a hacer el mal. Rechaza vivir conforme a la
voluntad de Dios, o incluso niega su existencia.
Pero
cuando una persona pone su fe en Cristo, recibe el perdón de sus pecados y la salvación
de su alma. Gracias a la muerte de Cristo en la cruz, dice la Biblia que esa
persona nace de nuevo, es decir, empieza a vivir una nueva vida. Por tanto, hay
una gran diferencia entre alguien espiritualmente muerto y alguien que tiene
vida eterna en Cristo.
El
objetivo de esta reflexión es analizar si nuestra vida está siendo agradable
para Dios. Porque si somos diferentes, eso se nota en nuestra forma de vivir.
Veamos en
la Palabra de Dios, qué es lo que Dios espera de cada uno de nosotros, de qué
manera podemos agradarle, que debemos hacer para demostrar que somos sus hijos,
sus seguidores, es decir: cristianos.
Lectura
Génesis
5:21-24 ¿Qué lecciones podemos aprender de Enoc?
Enoc vivió (Gn. 5:21 y 23)
Para su
época, Enoc una vida corta, para nuestro tiempo, una vida muy larga, y como
dice un viejo refrán: "larga vida, larga cuenta", el hombre debe
entregar cuentas de todo lo que hizo durante el tiempo que vivió.
La
diferencia con otros, es que Enoc "vivió" diferente a los demás, por
ejemplo: Gn. 5:4-8, de todas las generaciones predecesoras a Enoc, se dice lo
mismo, vivió muchos años y murió, y punto, no hay más datos, no hay mayores
"logros", no hubo algo digno de mencionar de sus vidas; quizá
tuvieron mucho dinero, quizá heredaron grandes propiedades a sus hijos, quizá
legaron a la humanidad algunos conocimientos, etc., pero la Biblia no menciona
nada importante en sus vidas, simplemente vivieron y murieron.
¿Qué
espera Dios de nosotros?
+ No
quiere una vida monástica, que estemos entregados todo el tiempo a la
contemplación, a estar encerrados en un lugar "apartado" y que nos
olvidemos del mundo que nos rodea (recordar ejemplo de "el hombre más
feliz del mundo", aquel que dejó sus bienes y se refugió en las montañas
del Tibet)
+ No
quiere una vida "farisaica", que condenemos la risa, que todo nos
parezca "del diablo", que tomemos versículos como: " el
ejercicio físico para poco aprovecha" para pretexto, que pensemos que
cualquier actividad social es inútil, que Dios pide que pasemos 24 horas leyendo
la Biblia y haciendo oración ¿o será que Dios detesta todas las actividades
humanas? El trabajo, la educación, la sana recreación, etc.
+ Enoc,
con unas cuantas palabras, nos muestra claramente lo que Dios quiere: ¡Que
vivamos! recordemos el primer mandamiento divino: Llenad la tierra y
sojuzgadla. Por eso Enoc tuvo hijos e hijas, por eso vivió muchos años.
Cristo
dijo: "...Yo he venido para que tengan vida y para que la tengan en
abundancia." (Juan 10:10)
Dios nos
creó para vivir, para disfrutar de todo lo que él hizo, él ha preparado nuestro
cuerpo, nuestra mente y nuestra voluntad para elegir un camino y una forma de
vida plena, llenos de contentamiento, gozando sus bendiciones día a día.
Hay
quienes piensan que si se vuelven cristianos, entonces entrarán a una vida de
sacrificio, de continua sujeción, de renuncia a cualquier forma de gozo, por
eso es que rechazan la vida cristiana... pero es todo lo contrario, no hay
mayor felicidad, que vivir en comunión con Dios, porque esta es su voluntad,
que disfrutemos totalmente esta vida que él nos ha dado.
Enoc caminó (con Dios) Gn. 5:22
Después
de escuchar lo anterior, quizá podamos pensar: hay que vivir, hay que gozar la
vida. Dice la Biblia que algunas personas tenían esta filosofía "comamos y
bebamos, porque mañana moriremos" (Is. 22:13), pero hay un pequeño
detalle, no se trata simplemente de hacer lo que todos hacen para "gozar
la vida"; en Enoc hubo una característica muy importante en su vida: Enoc
caminó con Dios, es decir, vivió consciente de la existencia de Dios, mantuvo
una comunión cercana con Dios.
Enoc, a
diferencia de todos los de su época, tomo en cuenta a Dios en su vida, por eso
solo se menciona a Abel y a él, en todas las generaciones previas al diluvio,
como una persona que caminó con Dios. Quizá la humanidad invocaba a Dios, quizá
realizaban sacrificios periódicos, quizá llevaban a cabo ritos o ceremonias
encaminadas a agradar a Dios, pero de nadie se dice que vivía en comunión con
Dios. Al igual que en nuestra época, la gente de todos los tiempos, hace muchas
actividades religiosas con el fin de agradar a Dios, pero en realidad no lo
consigue.
¿Qué
significa caminar con Dios?
+No
olvidarse nunca de Dios. Al pueblo de Israel, Dios les ordenó, que sus palabras
fueran guardadas en el corazón y repetidas a los hijos, en casa, al andar por
el camino, al acostarse, al levantarse. También que las pusieran en sus manos,
delante de sus ojos, en los postes y en las puertas de las casas (Dt. 6:6-9) Y
Dios ordenó todo esto porque conoce al hombre, sabe que rápidamente nos
olvidamos de él, que pasan días y no tenemos ni un momento para buscar su
presencia, que nos enfrascamos en nuestras actividades diarias y no nos queda mucho
tiempo para Dios.
+Incluir
a Dios en todas nuestras actividades. Caminar con Dios es como vivir con la
familia, convivir con otras personas, al comer, al platicar, al trabajar, al
divertirnos, al viajar, al descansar, al realizar un deporte, al escuchar
música, etc... No se trata solo de cumplir con asistir a una reunión cristiana,
con la solemnidad de las ceremonias religiosas, se trata de tomarlo en cuenta
en todo momento, pensando: aquí está Dios, y me escucha y me ve y se alegra o
se entristece con lo que digo y hago. ¿Estás consciente de que Dios ha visto
todo lo que has hecho? ¿Estará contento con tu comportamiento?
+Procurar
que quienes nos rodean, puedan conocer a Dios por medio de mi vida, que mis
palabras sean muestra de la bondad de Dios, no ofensivas; que mis acciones reflejen
el carácter de Dios, no la maldad intrínseca del hombre; que mi paz y mi
alegría puedan trasmitir a otros que Dios es el único que puede hacer posible
una vida plena.
Jesús
dijo: "En esto conocerán todos que sois mis discípulos, si tuviereis amor los
unos con los otros." (Juan. 13:35)
Dios nos
creó para estar en comunión con él y precisamente es lo que él siempre ha procurado,
por eso nos ha buscado, nos ha provisto de mensajeros y al final, nos ha dado el
medio por el cual podamos recuperar la comunión perdida desde el principio de
los tiempos. Solo hay un mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre.
Hay
quienes piensan que Dios es una imagen, un ser que está encerrado dentro de los
templos, que en esos lugares hacemos actividades que le agradan, pero que
saliendo de ahí, "es la vida privada de cada quien", donde ya no
tenemos ninguna obligación con Dios hasta el próximo domingo que volvamos a reunirnos;
pero no es así, caminar con Dios es tenerle presente, estar consciente de su
existencia y de su amor cada día de nuestra vida.
Enoc desapareció (fue llevado por
Dios) Gn. 5:24
Enoc
desapareció. En la Biblia, solo de 2 personas se nos dice que desaparecieron,
Enoc y Elías. ¿Qué hicieron estos hombres para merecer esto? ¿De qué manera
vivieron que alcanzaron este privilegio? De Enoc podemos leer que desapareció
porque Dios le llevó, pero en Hebreos 11:5,6 nos dice la razón con más detalle
[lectura]. Nos explica la Palabra de Dios que la razón es la fe. Podríamos
deducir que la fe de Enoc fue tan grande, que Dios no permitió que pasara por
la muerte, sino que le traspuso, es decir le llevó a otro lugar, pasó a la vida
eterna que tanto anhelamos todos; pero también agrega la Escritura, “antes
que fuese traspuesto tuvo testimonio de haber agradado a Dios.”
¿Cómo
agradaremos a Dios? Con fe.
+ La fe
es seguridad
Ejemplo:
Un hijo hacia un padre.
Cuando un
hijo necesita alimento, simplemente se lo pide a sus padres, cuando requiere
dinero lo espera de sus padres, cuando tiene miedo busca protección con sus
padres.
Así de
sencilla es la fe, es que estemos totalmente seguros de que Dios nos dará todo
lo que necesitamos.
+ La fe
es confianza
Ejemplo:
Un amigo o un hermano.
Cuando
necesitas platicar con alguien, no lo haces con algún extraño que pase por la
calle, ni siquiera con tantos y tantos conocidos que tienes en redes sociales,
lo haces con una amiga o un amigo de confianza, o con tu hermano o hermana en
la carne, es decir, solo con personas que realmente les tienes confianza,
porque sabes que te escucharán, que te comprenderán, que te brindarán su apoyo.
Así de
sencilla es la fe, es que consideremos a Dios como una persona real, que te
escucha, que te comprende, que te apoya, que puedes buscar en todo momento y
siempre estará disponible.
+ La fe
es anhelo
Ejemplo:
Una pareja.
Cuando
amas a alguien, quieres pasar mucho tiempo con esa persona, quisieras verlo
todos los días, si se aleja unos días, por cualquier motivo, lo extrañas, y
anhelas que regrese para poder estar juntos.
Así de
sencilla es la fe, es que anhelemos estar con Dios, tanto en la comunión
actual, como en el deseo de su regreso, así como escribe Juan al final del
Apocalipsis: “Si, ven Señor Jesús”.
Recordemos
el anhelo del Señor Jesús en aquella ocasión en Getsemaní: “Padre, aquellos que
me has dado, quiero que donde yo estoy, también ellos estén conmigo…” (Juan
17:24)
Dios
anhela estar conviviendo con nosotros, quiere que estemos juntos, y por eso ha
preparado todo, durante muchos años y épocas envío mensajeros, buscó la forma
de convencer al hombre de volver, pero el hombre siempre le rechazó; como una
última oportunidad, envió a su Hijo a morir en la cruz para que tu y yo podamos
estar con él; lo único que hace falta para agradar a Dios, es aceptar este
regalo de amor, lo único que necesitas es fe.
Conclusión
Enoc, al
igual que cualquiera de nosotros, tuvo libre albedrío, pudo decidir por sí
mismo si seguía la corriente del mundo que le rodeaba o seguí a Dios, y el
decidió seguir a Dios, y agradó a Dios y recibió la vida eterna.
Cada uno
de nosotros está ante la misma disyuntiva, puedes elegir entre creerle a Dios o
seguir tu propio camino.
¿Qué vas
a decidir? ¿Quieres vivir con Dios o quieres vivir lejos de él?
La vida
cristiana es una vida plena, satisfactoria, llena de gozo, puede ser tuya si decides
vivir agradando a Dios.
Dios los
bendiga.
Venustiano
Rubio
IereC Nogales, Veracruz, MX
