Introducción
Cuando estamos pasa alguna situación muy difícil, como escasez, agresión,
enfermedad o muerte, seguramente vienen a nuestra mente algunos versículos de
la Biblia que nos ayudan a afirmar nuestra fe.
Algunos repetimos el que dice: "todo lo puedo en Cristo que me
fortalece " o "Jehová es mi pastor nada me faltará " o también
"los que esperan en Jehová tendrán nuevas fuerzas "... y muchos
otros, cada uno tiene sus favoritos.
Hoy quiero meditar brevemente en el que se encuentra en Romanos 1:17
"Porque en el evangelio la
justicia de Dios se revela por fe y para fe, como está escrito: Mas el justo
por la fe vivirá."
Esta última parte es también una de las que más recordamos los cristianos
ante situaciones difíciles. Nos conforta mucho pensar que si confiamos en Dios
las cosas no pueden salir mal.
Esta frase la toma Pablo del profeta Habacuc, y como toda porción de la
Biblia, estas 6 palabras nos enseñan varias cosas:
Primero, nos afirman la verdad
que por toda la Biblia se enseña: todos estamos muertos espiritualmente por
nuestros pecados, pero cuando ponemos nuestra fe en Cristo, recibimos la vida
eterna. El justo, es decir el que fue justificado por Cristo, por su fe vivirá.
Segundo, nos recuerdan que Dios
nos protege en la adversidad. También la Biblia nos narra muchos ejemplos de
cómo Dios cuida de los creyentes de tanta violencia, injusticia y maldad de la
humanidad desde sus primeras generaciones.
Tercero, una forma en que
también entendemos que el justo por su fe vivirá es en la provisión diaria de
Dios, en su guía y ayuda en nuestras actividades cotidianas. Sabemos que
andamos por fe y no por vista, viviendo a diario con la seguridad que Dios está
con nosotros.
Cuarto, pero algo más que
aprendemos de este versículo, es cuando enfrentamos la muerte. Su mensaje nos
conforta, porque que nos recuerda que el que cree en Cristo, aunque este muerto
vivirá.
En una ocasión, unos religiosos quisieron poner una trampa al Sr Jesús
contando una historia absurda de una mujer que se casó con 7 hermanos debido a
que se iban muriendo uno a uno. Querían que él reconociera que la resurrección
no es posible, pero El Sr Jesús les dijo: Ustedes no saben lo que dicen porque
no conocen las Escrituras. Dios es Dios de vivos no de muertos.
El justo, el que ha sido justificado por Cristo, por su fe vivirá aunque
pase por la muerte física. Notemos que la última palabra está escrita en
futuro, y es que la verdadera vida está al lado de Cristo. La vida terrenal es
pasajera, así lo dice la Biblias, que somos como la hierba o las flores del
campo que hoy lucen hermosas pero mañana se secan y se echa al fuego. Pero el
justo, al partir de este mundo, al dejar su cuerpo en el polvo, empieza a vivir
en la presencia de Dios para siempre.
Recordemos al ladrón crucificado junto a Jesús, al ser justificado por su
fe, Cristo le dijo "hoy estarás conmigo en el paraíso". Ese mismo día
el ladrón murió y despertó en la compañía de Jesús, en la presencia de Dios.
Hermano, hermana, cada vez que celebramos la Mesa del Señor, recordamos
que nuestro Dios es un Dios de vivos, no de muertos. Porque Cristo no se quedó
en la tumba, al tercer día resucitó para confirmarnos que solo él tiene el
poder de darnos vida eterna.
Como escribe Pablo, todas las veces que partimos el pan y tomamos el vino,
la muerte del Sr. Jesús anunciamos hasta que el venga. Recordamos que con su
muerte pago nuestros pecados, pero también anunciamos que vive para siempre y
volverá por nosotros.
Demos gloria a Dios con nuestra confianza. Nunca dudemos de que él nos
justifica, y que por tanto somos ese justo que por su fe vivirá, para siempre.
Dios les bendiga.
Venustiano Rubio
IereC Nogales, Veracruz,
MX
